La anticoncepción de emergencia (AE) puede ser definida
como la utilización de un fármaco o dispositivo,
con el fin de prevenir un embarazo después de una relación
coital desprotegida. Supone un recurso para la prevención
primaria del embarazo no deseado y también para la disminución
del número de interrupciones voluntarias del embarazo.
Esta Guía pretende ser un instrumento de utilidad para
todos los profesionales de la salud y, como tales, implicados
en la salud sexual y reproductiva.
Cuando una pareja está usando de forma regular y responsable
un sistema anticonceptivo puede tener un accidente: se le puede
olvidar una píldora a la mujer, puede romperse o deslizarse
el condón, se puede calcular de forma errónea los
días fértiles, puede haber una eyaculación
antes de lo previsto... ¿deben estas parejas asumir el
riesgo de encontrarse ante un embarazo no deseado?
Hay mujeres que no saben, o no pueden, decir no a una relación
desprotegida, hay mujeres que tienen relaciones en condiciones
que no les permiten tomar decisiones, bajo los efectos de alguna
droga, hay mujeres que son violadas, ¿deben estas mujeres
esperar angustiadas la llegada de la próxima regla?
Algunas mujeres necesitan un tratamiento potencialmente teratógeno
y han tenido un coito sin proteger en las últimas horas
o están expulsando un DIU y han tenido un coito reciente...
Es evidente que estamos ante situaciones que podrían abocar
a un embarazo no deseado y a la demanda de una interrupción
voluntaria del embarazo (IVE) o a continuar un embarazo que podría
tener graves repercusiones psicosociales, tanto en la madre como
en el/la niño/a.
Existe una segunda oportunidad para prevenir el embarazo no deseado.
Todas estas mujeres podrían optar por la anticoncepción
de emergencia (AE), también llamada tratamiento postcoital,
píldora anticonceptiva de emergencia... si la concocieran
y supieran dónde conseguirla.
Estamos ante un problema de Salud Pública que debe abordarse
desde la Prevención Primaria:
1. Con una correcta educación afectivo-sexual, fomentando
la prevención de los embarazos no deseados, las enfermedades
de transmisión sexual y el SIDA mediante el conocimiento
y acceso a todos los métodos anticonceptivos, incluida
la AE.
2. Sensibilizando a la sociedad, y en especial, a los profesionales
que se ocupan de aquellos colectivos, como pueden ser los adolescente,
las personas con alguna minusvalía, las poblaciones marginales,
etc..., en los que un embarazo no deseado suponga un riesgo añadido
para que exijan información y accesibilidad a los diferentes
métodos anticonceptivos y la asistencia sanitaria precisa.
3. Haciendo que, desde el sistema sanitario, se sensibilice y
se forme a los profesionales sanitarios, se den prestaciones en
materia de salud sexual y reproductiva sin trabas, con inmediatez
y equidad, (sin que el coste económico dificulte la accesibilidad
a la asistencia y a la disponibilidad de todos los métodos
anticonceptivos).
La AE supone una "segunda oportunidad" para reducir
en un alto porcentaje el riesgo de un embarazo no deseado ante
un coito desprotegido, pero si las parejas que la necesitan la
desconocen, es como si no existiera. Y si conocen su existencia,
pero no saben cómo acceder a ella, estamos ante un doble
problema: el riesgo del embarazo no deseado y la frustración
que produce el saber y no poder.
En el año 2000 se realizaron en España 63.456 interrupciones
voluntarias del embarazo (IVEs). Si tomamos como referencia a
Trussel, por cada 1.000 tratamientos de la anticoncepción
de emergencia (AE) se pueden evitar 53 embarazos no deseados.
Podríamos decir que en España se necesitarían
943.000 tratamientos anuales de AE para reducir esta cifra de
IVEs. Las necesidades estimadas serían de 100 tratamientos
por 1.000 mujeres en edad fértil.
En los últimos 5 años, la publicaciones científicas
de mayor prestigio nos alertan sobre la necesidad de difundir
el uso de la AE. Se ha creado un "Consorcio para la Anticoncepción
de Emergencia" en el que intervienen ocho de las principales
organizaciones internacionales relacionadas con las salud reproductiva
y la planificación familiar (Organización Mundial
de la Salud (OMS), International Planning Parentooth Federation
(IPPF), Program for Appropriate Technology in Health (PATH), etc...)
y, como no podía ser menos, en Internet disponemos de más
de 300 páginas Web que dan información en muchos
idiomas sobre los distintos métodos de AE, sus indicaciones,
efectos secundarios, cómo conseguirla, etc.
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