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Inicio > Área Científica > Manuales SEC > Manual de Anticoncepción Hormonal Oral

INDICE



Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7
Capítulo 8
Capítulo 9
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 14
Capítulo 15
Capítulo 16


Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 19
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25


Apéndice I
Apéndice II
Apéndice III
Apéndice IV

CAPÍTULO 5
TERATOGENIA Y ANTICONCEPCIÓN
HORMONAL ORAL

"Lo que no ha pasado al mediodía puede pasar por la noche"
C. Borgia

LLUIS IGLESIAS CORTIT
ANTONIO CANO SÁNCHEZ
ALBERT CABERO ROURA

INTRODUCCIÓN

Existe un riesgo de teratogenia (desarrollo fetal anómalo) en un 3% de la población general para defectos mayores y alrededor de 4.5% a los 35 años de edad. La causa exacta del defecto se llega a determinar en menos de un 50%.

No existe un consenso entre expertos sobre la seguridad de ciertos agentes, y éste puede llegar a ser imposible de alcanzar.

Riesgo de malformaciones

Riesgo general 3%
ll 35 años 4.5%

Factores importantes a considerar en la determinación del riesgo de teratogenia incluye la identificación exacta del agente aparentemente terató geno y la dosis, el estadio de la embriogénesis durante la cual la exposición al agente fue realizada y la sensibilidad genética de la madre y del feto.
Factores:
Agente
Dosis
Fase embriogénesis
La mayoría de agentes teratógenos causan defectos mayores cuando la exposición se produce en un período crítico, aunque en otro período no produzcan alteración alguna. Período crítico

Después de la organogénesis (13ª semana de gestación) el efecto observable de un agente ambiental puede limitarse a una restricción del crecimiento fetal o reducción mínima del tamaño de un órgano, más que defectos estructurales mayores. La variación individual de la susceptibilidad a una dosis constante de un agente dado, influye igualmente en el efecto teratógeno. Ello explica por qué dosis altas de un conocido terató geno no tienen efecto en algunos fetos expuestos.

La existencia de un umbral puede explicar por qué bajas dosis de algunos agentes no tienen efecto teratógeno.

ll 13 semanas gestación
ll
llefectos teratógenos

Variaciones individuales

Umbral mínimo

Es difícil probar la teratogenicidad de un agente ambiental ya que se necesitan gran número de pacientes para poderlo demostrar. AHO
Existen agentes ambientales que son de habitual inquietud para la paciente embarazada pero sin una teratogenicidad documentada. Dentro de esta categoría entrarían los Anticonceptivos Hormonales Orales (1). • Estrógenos

Desde antiguo se ha puesto en consideración la posibilidad de teratogenia causada por las hormonas sexuales, estrógenos y progestágenos. Aunque se han descrito casos que parecen tener relación con la ingesta de dichas hormonas, no se ha llegado a una conclusión final sobre los efectos de dichos tratamientos.


USO DE ANTICONCEPCIÓN HORMONAL ORAL PREVIA AL EMBARAZO

 

• Gestágenos

Debemos considerar distintas situaciones de la ingesta de estas sustancias hormonales.

La primera de ellas se refiere a la toma de anticoncepción hormonal previa al embarazo.

• AHO previa a la gestación
No existen conclusiones definitivas al respecto de la influencia que pueda tener el hecho de la toma de anticonceptivos hormonales y la aparición de malformaciones en el Recién Nacido (RN). No hay conclusiones
definitivas
En general la mayoría de los estudios retrospectivos parecen indicar un aumento del riesgo, aunque estos estudios no contemplan el suficiente número de casos para que los resultados tengan una verdadera potencia para afirmar o negar rotundamente dicha asociación. Estudios retrospectivos
ll ligero del riesgo
Ya que las malformaciones estudiadas son relativamente escasas en su aparición, el número de casos a estudiar podrían requerir una cohorte aproximada de 275.000 madres y su correspondiente recién nacido para ser significativo (2) (Aorskong D.). Son necesarios
estudios muy amplios
En estudios realizados en cultivos de abortos de mujeres que quedaron embarazadas durante los 6 meses posteriores a la toma de AHO, las anomalías cromosómicas halladas fueron del 22% en los controles, mientras que en el grupo postratamiento fueron del 48%, con una mayor frecuencia de triploidía y tetraploidía, esta última fue seis veces mayor. En abortos espontáneos
Alteraciones cromosómicas
Control: 22%
Post AHO: 48%

Esta diferencia no se halla en RN ni en abortos inducidos. Klinger halló 5.4% de anomalías cromosómicas en controles frente al 6.9% en pacientes con tratamiento anticonceptivo anterior.

En RN y abortos inducidos
NO se comprueba esta diferencia

Rothman y Louik (3) reunieron 7.723 historias de madres que habían suspendido el tratamiento con AHO poco antes de la concepción, la frecuencia de malformaciones fue de 4.3% frente al 3.3% de las madres que no habían usado; la prevalencia fue de 1 y 1.7 respectivamente con un
límite de confianza del 90%. Las malformaciones mayores no presentaron diferencia aparente, la falta de descenso testicular fue la diferencia más apreciable (tabla n° 1).


MALFORMACIONES EN ABORTOS

Carr en 1970 observó la aparición de anomalías cromosómicas en abortos espontáneos, como ya se ha dicho anteriormente.

En mujeres que habían tomado AHO y que quedaron embarazadas en los seis meses posteriores, halló anomalías en el 48% y en el 22% de las que no habían tomado AHO (4) . La frecuencia de porcentaje de anomalías para la triploidía y tetraploidía fue significativamente mayor en las pacientes con tratamiento anticonceptivo previo.


EMBARAZOS MÍTLTIPLES

RN de gestaciones post AHO
Malformaciones 4.3%

RN de gestaciones no AHO
Malformaciones 3.3%

En 1979 Braken (5) en 4.428 mujeres estudiadas en 5 hospitales de Connecticut, halló que en las mujeres que quedaron embarazadas cerca de la época de suspender los AHO (entre 3 y 12 meses) existía el doble de embarazos gemelares.

Doble de gestaciones
gemerales en tomadoras de
AHO
Lo mismo halló HaTlap en una cohorte de 2.953 usuarias previas. Un aumento de embarazos múltiples (6), pero no se halló mayor incidencia de malformaciones en el RN. No mayor incidencia de
malformaciones
Harlap (7) en Jerusalén halló un aumento en la incidencia de Síndrome de Down en ex-usuarias de AHO aunque el número de casos fue pequeño y no era estadísticamente significativo, principalmente las mayores de 35 años. Ligero llde Síndrome de
Down en mujeres de más de 35 anos
Resumimos los estudios clásicos más importantes al respecto de ex-usuarias AHO.
No diferencia significativa

En definitiva las malformaciones de RN en ex-usuarias de AHO son irrelevantes, las que se han hallado, están relacionadas al poco lapso de tiempo transcurrido entre el abandono del tratamiento y el momento del embarazo, principalmente para la aparición de síndrome de Down y embarazos múltiples. Es obvia por tanto la recomendación de un lapso de tiempo adecuado, entre la finalización del tratamiento y el embarazo.


MALFORMACIONES EN USUARIAS QUE LLEVARON A CABO TRATAMIENTO DURANTE EL EMBARAZO

Sólo se observa relación con
el corto lapso de tiempo
entre la suspensión de la
toma de AHO y la gestación

Es desde antiguo conocido que las hormonas sexuales tomadas durante el embarazo, pueden producir alteraciones estructurales al feto.

Debido a los diversos componentes, dosis y tiempo de administración pueden variar tanto la intensidad de aparición como el tipo de malformaciones.

Estas hormonas sexuales pueden tomarse durante el embarazo en tres circunstancias distintas:

a) en forma de anticonceptivos orales, b) en forma de test hormonal de embarazo y c) como suplemento hormonal del embarazo.

Igualmente de forma reciente pueden indicarse estas drogas como tratamiento poscoital anticonceptivo.

Vamos a considerar los principales estudios clásicos y actuales con la finalidad de tener una idea clarificadora del problema.

AHO durante gestación

Hormonas sexuales
Alteraciones estructurales
fetales

Dosis dependiente
Tiempo de ingesta

¿Por qué tomar AHO durante la gestación?
• Test hormonal de
gestación
• Suplemento hormonal
• Intercepción

Gal, Kirman y Stern (8) publicaron por primera vez la asociación entre defectos del tubo neural y tests de embarazo hormonales. Malformaciones tras ingesta
de estroprogestativos

Compararon 100 niños con mielomeningocele o hidrocefalia, con controles; hallaron 19 niños con malformaciones en el grupo con test hormonal y cuatro en el grupo control, el tratamiento seguido fue de 50 mg. de Etisterona y 50 mcg. de etinilestradiol, o bien Acetato de Noretisterona 10 mg. y 20 mcg. de etinilestradiol.

Esta diferencia fue estadísticamente significativa.

• Defectos del tubo neural

Nora y Nora (9) publicaron un estudio en 1973 en el que se halló una asociación de un conjunto de anomalías congénitas, que llamaron síndrome VACTREL que consiste en anomalías vertebrales, anales, sistema cardiovascular, tráquea, esófago, tracto renal y extremidades.

Esta asociación apareció con la administración de esteroides sexuales durante el inicio del embarazo (anticonceptivos orales y tests de embarazo).

• Síndrome VACTREL
Janerich, Piper y Glebatis hallaron en 1974 (10), una asociación entre hormonas sexuales y deformidades congénitas de extremidades con reducción de las mismas. Doce de los 15 niños afectados eran del sexo masculino. • Deformidad de
extremidades
Janerich, Dugan y Stanfort en 1977 (11), hallaron en un estudio retrospectivo asociación entre el uso de estas drogas durante el embarazo y anomalías cardíacas congénitas. • Anomalías cardíacas
Laurence y cols. en 1971 (12) y Harlap, Prywes y Davies 1975 (13), en dos estudios prospectivos, hallaron defectos cardíacos y del tubo neural, aumentados en usuarias de hormonas sexuales, pero sin ser estadísticamente significativos. • Defectos cardíacos
• Defectos del tubo neural
Kasan y Andrews (1977) (14) revisaron 10.479 embarazadas y hallaron que había significativamente mayor número de niños con defectos del tubo neural (0.63%) nacidos de madres que habían concebido mientras tomaban AHO frente a madres que no habían tomado (0.25%). • Defectos del tubo neural

El R.C.G.P. (1976) (15) no halló malformaciones en su estudio, pero en los 102 casos estudia dos no podían hallarse malformaciones de este tipo buscado.

• No evidencia malformaciones

Harlap y Elder 1980 (6) estudiaron a 108 niños nacidos de madres que tomaron AHO durante el embarazo y hallaron 10 malformados.

Concluyeron que aunque hay un riesgo aumentado de malformaciones en niños cuyas madres tomaron AHO durante el embarazo, este riesgo es pequeño.

• Sin definir tipo

La aparente controversia entre los estudios prospectivos que no han hallado relación con malformaciones, frente a los retrospectivos que sí las hallan, se explica porque cualquier estudio prospectivo que pretenda estudiar una malformación concreta, requiere estudiar un número de casos excesivamente amplio.

Se estima que el aumento de la tasa de malformaciones congénitas en mujeres expuestas es del orden de 0.07% mujeres/año. Si la tasa de fallo de los AHO es del 1% mujeres/año, deberían ser estudiadas un millón de usuarias para descartar un aumento de siete anomalías.

Otra cuestión es que el incremento de riesgo de una mujer que queda embarazada mientras toma AHO, sobre la población general es muy bajo, entre 1 en 500 y 1 en 5.000.

Estudios prospectivos
No hayan diferencia
Estudios retrospectivos
Sí hayan diferencia

Para poder ser concluyentes

SE PRECISA un estudio con un millón de usuarias
gestantes

Por tanto aunque el riesgo es bajo debe prevenirse la ingesta de hormonas esteroideas durante el embarazo.

Prevenir ingesta de esteroides durante gestación

Los 19-noresteroides (Norestisterona y Noretinodrel) y sus derivados actuales pueden causar masculinización del feto hembra (Wilkins 1960)
(16).
• Masculinización fetal
Harlap y cols. en 1975 (13) aportaron los resultados del Estudio Perinatal de Jerusalén sobre 11.000 gestantes, que fueron interrogadas sobre su exposición a drogas durante el embarazo. En madres expuestas a hormonas sexuales, la tasa de malformaciones fue de 109 por 1.000 frente a 78 por 1.000 en las no expuestas. Esta diferencia fue estadísticamente significativa. • Harlap/diferencia est. significativa 100 malformaciones frente a 78 por mil.
Heinonen y cols en 1977 (17) llevaron a cabo el mayor estudio de cohorte conocido. Los datos procedían del Proyecto Colaborativo Perinatal, que incluía más de 50.000 embarazos en 12 Hospitales de USA. • Heinonen

De los 1.043 embarazos relacionados con la exposición a esteroides sexuales durante el 1er trimestre, aparecieron 19 niños con defectos cardiovasculares (18.2 por 1.000), comparado con 385 malformados no expuestos en el grupo de 49.240 mujeres (7.8 por 1.000)

El riesgo relativo para anomalías cardíacas fue de 2.0, después de ajustar otros factores asociados a dichos defectos, fue altamente significativo (p< 0.001).

Bajo exposición de esteroides RR de cardiopatía=2.0
Cuando se ajustó al tipo de hormonas expues tas, el riesgo relativo fue de 2.4 para los AHO combinados, 1.5 para los progestágenos y 1.4 para los estrógenos. Bajo exposición a AHo el RR=24
Progestágenos RR=15

Este mismo Grupo en otra publicación (18) tabuló los riesgos relativos según drogas específicas (tabla n° 2).

El número de anomalías presentadas, es excesivamente pequeño para poder ser estadísticamente significativo.

Por tanto no puede deducirse que estas drogas no tienen efectos teratógenos ya que su incidencia es demasiado pequeña para detectar el riesgo al ser éste pequeño.

Estrógenos RR=14

NO estadísticamente
significativo

Aunque estas drogas no formen parte de las listas de drogas potencialmente teratógenas en humanos, no debe despreciarse la posibilidad de aparición de malformaciones en relación al tipo de sustancia, dosis ingerida, tiempo de ingesta y época del embarazo.

En la tablas n° 2 y n° 3 se exponen los estudios más relevantes sobre la teratogenia de los esteroides hormonales.

Dependencia de:
• Dosis
• Sustancia
• Epoca gestación
También hay que hacer referencia del estudio de Braken 1 51 en cinco hospitales de Connecticut (1978), en el cual se demuestra que las madres que fuman de forma importante y toman AHO simultáneamente, durante el embarazo, se enfrentan a un riesgo 13 veces superior de tener un hijo con malformaciones congénitas.
• Braken
Tabaco + AHO » gestación
ll riesgo 13 veces
Igualmente en este estudio se observó que el Síndrome de Down y la anencefalia, aparecían con una frecuencia doble en las madres que habían tomado anticonceptivos orales durante el embarazo. S. de Down
Anencefalia
doble riesgo
Con respecto a la masculinización del feto hembra por los progestágenos, es un hecho ya descrito por Jacobson en 1962 (19). Este autor refiere que con Noretisterona aparecieron signos de masculinización en un 18% de las hijas de madres que la tomaron durante el embarazo. Este efecto dependerá siempre de la acción androgénica de los progestágenos usados. Noretisterona
Masculinización en fetos hembra, 18.2%

Con respecto de los tratamientos de intercepción la posibilidad de aparición de malformaciones existe, dependiendo del componente usado, de su dosis y de su coincidencia con el inicio del embarazo, siendo válidos todos los principios expuestos anteriormente para los esteroides
sexuales.

Recientemente se ha puesto de manifiesto que continúa la controversia sobre la aparición de malformaciones con los AHO.

Intercepción
Así Wilms y cols. (20), no hallen relación entre las hormonas sexuales y malformaciones genitales después de revisar los estudios aparecidos entre 1966 y 1992 al respecto, en el Science Citation Index. • Wilms (entre 1966-1992)
No relación entre ingesta de hormonas sexuales y
aparición de
malformaciones genitales
El Gindi y cols. 1993 (21), refieren tres casos de malformaciones de extremidades concomitantes con malformaciones cardíacas mayores, en sujetos expuestos a tratamientos hormonales durante el embarazo. • Gindi (1993)
Refiere tres casos de malformación
Carbone (22), no halla en cambio, relación entre la administración de dosis altas de 17-alfa hidroxiprogesterona y malformaciones genitales o extragenitales en la rata. • Carbone (1993)
No relación en las ratas

Con toda esta revisión de la literatura clásica y actual debemos concluir que aunque los efectos de los esteroides sexuales no son extraordinariamente frecuentes, están perfectamente descritos y por tanto existe riesgo de aparición de malformaciones principalmente con su administración durante el embarazo.

La aparición de dichas malformaciones dependerá de diversas circunstancias pero siempre hay que tenerlo en cuenta y actuar en consecuencia.

Riesgo SOLO al consumir
AHO durante la gestación
BIBLIOGRAFÍA

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